Por Redacción Criterio Público
30 septiembre de 2025

Durante los últimos dos años, el gobierno de Gustavo Petro y su bancada de izquierda impulsaron una reforma tributaria que incluyó los llamados “impuestos saludables”. Bajo el discurso de proteger la salud pública, se gravaron productos esenciales para la economía de las tiendas de barrio: bebidas azucaradas, alimentos procesados, y artículos de consumo diario.
¿El resultado?
Miles de tiendas quebradas. Cientos de familias desplazadas. Un sector popular completamente ignorado.

Según cifras de Fenalco, las ventas en tiendas de barrio cayeron hasta un 15%, y más de 50,000 negocios cerraron en menos de un año. El golpe fue brutal, especialmente en zonas populares donde la tienda no es solo un negocio, sino un punto de encuentro comunitario.


Ahora vienen por los votos

Hoy, en plena antesala electoral, los mismos actores políticos que ignoraron el clamor de los tenderos aparecen en sus negocios con sonrisas forzadas y discursos reciclados.
Petro, Roy Barreras y otros líderes de izquierda han comenzado a visitar tiendas, posar para fotos, y prometer “diálogo” y “reparación”.
Pero los tenderos no olvidan.

“Nos quebraron con impuestos disfrazados de salud. Ahora vienen a pedirnos respaldo. ¿Dónde estaban cuando les rogamos que nos escucharan?”
— Testimonio de tendero en Ciudad Bolívar


La incoherencia política en cifras

Medida aplicada Impacto directo Resultado político
Impuesto saludable (2023–2025) Aumento de precios en productos clave Caída de ventas en tiendas de barrio
Cierre de tiendas Más de 50,000 negocios afectados Desempleo y pérdida de tejido comunitario
Visitas electorales (2025) Promesas sin sustento Búsqueda desesperada de votos


Criterio Público lo dice claro:

El que te quebró no merece tu voto. El que te ignoró no merece tu respaldo.

La izquierda gobernante no defendió al tendero cuando más lo necesitaba.
Hoy lo busca por conveniencia, no por convicción.
Y eso no se llama reconciliación.
Se llama oportunismo.

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