
Este 28 de julio, Colombia presenció un hecho sin precedentes: el expresidente Álvaro Uribe Vélez enfrentó la lectura del fallo en el juicio por presunta manipulación de testigos y fraude procesal. Aunque el proceso se presentó como un hito de la justicia, múltiples juristas, analistas y sectores políticos denuncian que se trató de un montaje judicial, plagado de irregularidades, sesgos procesales y violaciones al debido proceso.
Claves del caso: ¿De qué se le acusa a Uribe?
- Delitos imputados: fraude procesal, soborno en actuación penal y soborno a testigos.
- Origen: El caso se remonta a 2012, cuando Uribe denunció al senador Iván Cepeda por presunta manipulación de testigos. La Corte Suprema archivó esa denuncia y abrió una investigación contra Uribe.
- Testigo clave: Juan Guillermo Monsalve, exparamilitar, grabó al abogado Diego Cadena con un reloj espía. La defensa sostiene que fue un montaje orquestado para incriminar al expresidente.
¿Por qué se habla de montaje judicial?
- Interceptaciones ilegales
- La Corte Suprema interceptó el teléfono de Uribe en 2018, alegando que pertenecía al congresista Nilton Córdoba.
- Aunque se detectó el error, las escuchas continuaron por semanas. La jueza Sandra Heredia validó estas pruebas como “legales” pese a que se trató de una interceptación indebida.
- Violación del secreto profesional
- Se usaron conversaciones entre Uribe y su abogado como prueba, ignorando el principio de confidencialidad entre defensa y acusado.
- Filtraciones y presión mediática
- Información reservada fue filtrada a medios para construir una narrativa de culpabilidad. Juristas denuncian que esto vulneró la presunción de inocencia.
- Testigos con antecedentes penales
- Los principales testigos de la Fiscalía, como Monsalve y Vélez, tienen condenas por delitos graves. Su credibilidad ha sido cuestionada por múltiples expertos.
Opinión de juristas: ¿Lawfare en Colombia?
- 38 exmagistrados y penalistas firmaron una carta pública denunciando que el caso contra Uribe fue un “burdo montaje político y judicial”.
- Señalan que el proceso fue impulsado por una Fiscalía “militante” y que se usaron testigos mendaces para deslegitimar al expresidente.
- Acusan al sistema judicial de haber sido instrumentalizado para fines políticos, en un claro ejemplo de lawfare.
El papel de la jueza Sandra Heredia
- Heredia validó pruebas controvertidas, como las interceptaciones y grabaciones del reloj espía.
- En su discurso, afirmó que “la justicia no se arrodilla ante el poder” JV, pero sus decisiones han sido interpretadas como alineadas con una narrativa de condena.
- Juristas cuestionan su imparcialidad y denuncian que el procedimiento estuvo marcado por sesgos ideológicos y presión mediática.
El juicio contra Álvaro Uribe no solo pone a prueba la independencia judicial en Colombia, sino que revela las tensiones entre justicia, política y opinión pública. Más allá del veredicto, el proceso ha dejado al descubierto prácticas que comprometen la legitimidad institucional. Si se trató de un montaje, como sostienen numerosos juristas, estamos ante una grave amenaza al Estado de Derecho.
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